Palabras clave como Lean Management o Lean Production son cada vez más frecuentes cuando se trata de optimizar procesos productivos, reducir los gastos y buscar una mejora constante y gradual. Se trata de temas por los que las empresas deberán preocuparse intensamente en el futuro si desean seguir siendo competitivas.


A la hora de configurar un puesto de trabajo, el objetivo prioritario es adaptar las condiciones laborales al ser humano, y no la adaptación del ser humano a las condiciones laborales existentes.

La ergonomía en la producción/fabricación suele verse por lo general como un gran factor de costo, ya que la ergonomía en el trabajo aporta muchas ventajas. Por ejemplo, la influencia positiva en el rendimiento, la conservación de la salud y la motivación de los trabajadores. Precisamente en tiempos de escasez de mano de obra cualificada, estos aspectos no deberían subestimarse.

El objetivo de una configuración ergonómica del puesto de trabajo debe ser garantizar una carga equilibrada del trabajador. Porque ni el exceso ni la falta de exigencia en el trabajo llevan a un ambiente laboral agradable. Pero este es la base para un bajo impacto en la salud y unos resultados del trabajo óptimos. La consecuencia es una contribución significativa a la creación de valor y la competitividad de la empresa.